Nombres con amor. El taller de A handmade

Es tiempo de emprendedoras. Y de mujeres talentosas con mucha imaginación y habilidades para dar forma sus sueños. Este es el caso de una mujer a la que he podido conocer recientemente, Araceli. Madre de mellizas la “no conciliación” le llevó a quedarse al cuidado de sus hijas y hacer de su habilidad con la costura, un modo de autoemplearse a través de El Taller de A handmade.
Araceli
Cuando la escuchas se nota su pasión y dedicación por lo que hace. Habla de sus telas, de las posibilidades que ofrecen, las combinaciones que puede hacer, los trabajos que ha hecho y esos que tiene en la cabeza… Le gusta lo que hace y le gustaría que, un día no muy lejano, se convirtiera en un modo de vida.
El trabajo es delicado, personalizado y hecho con mimo; doy fe. Su “producto estrella” son nombres en tela para colgar en las habitaciones. Los personaliza al máximo. Puedes elegir las diferentes telas (y tiene una barbaridad) entre el catálogo que se puede ver en página de Facebook o que ella misma te manda a través de WhatsApp.
 taller A
nombre 1
nombre 2nombre 3nombre 4nombre5
Puedo asegurar (tengo la muestra de ello en la habitación de Pandereta) que las fotografías no hacen justicia al resultado final. No es que sea bonito, es más. Los nombres están llenos de ternura, de dedicación y detalle que se ven en cada puntada. Me parecen un precioso regalo para recién nacidos, habitaciones infantiles o, porque no, para otros que no somos  tan pequeños.
Este no es un post patrocinado. Hablo de Araceli y de su trabajo porque me encanta lo que hace y quiero compartirlo con vosotras. ¿Qué mejor que apoyar a madres emprendedoras llenas de ilusión y que hacen cosas tan bonitas como estas?
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Tiempo, quiero tiempo

Tal vez es la edad. Quizás entra dentro del proceso al que llaman madurar.

O es posible que todo haya llegado con la maternidad. Según te cortan el cordón que te une con el bebé, no solo te separan de él o ella, sino también de tu pasado. De lo que fuiste, de lo que nunca volverás a ser; al menos no de igual modo.

Antes las prioridades eran crecer profesionalmente, ganar más, estar mejor considerada. Ahora mi prioridad es el tiempo, tener tiempo. No quiero un trabajo en el que gane más, quiero un trabajo en el que pueda disfrutar de tiempo libre. Tiempo para dedicarlo a lo que quiera, tiempo para hacer o, simplemente, tiempo que dejar pasar.

Tiempo…

Tiempo para levantarte por la mañana, llevar a tus hijos al colegio andando y darles con un beso sin prisa.

Tiempo para trabajar sin sentirte como una locomotora de vapor.

Tiempo para jugar a las casitas, las princesas o saltar en los charcos del parque.

Tiempo para hacer juntos las tareas, unas galletas, para tumbarnos en el sofá.

Tiempo para bañar a tus hijos y darte tú un baño de espuma.

Tiempo para leer.

Tiempo para cantar.

Tiempo para vivir.

Tiempo…

Porque al final nada se puede hacer si no tenemos tiempo.

¿Idiomas, deportes, actividades artísticas…? ¿Cuántas extraescolares pueden hacer tus hijos?

Acaba septiembre. Agotamos la vuelta al cole. A las decisiones de qué mochila comprar,  qué forro aguantará más o cómo personalizar la ropa de los niños… vienen ahora otras. Empezamos con las extraescolares.

Idiomas, baile, deportes ¿quién da mas? En ocasiones pienso que las actividades fuera del horario escolar son mas para los adultos que para los  niños.  Me explico: Para algunos padres/madres sirven para hacer de sus hijos unos cracks en disciplinas en las que ellos nunca llegaron a brillar.

“Tres horas de danza a la semana son buena para la niña. Si yo hubiera tenido esa oportunidad seguro que hubiera sido profesional” Así lo cuenta toda orgullosa una madre.

Me pregunto si habrá consultado a su hija. De haberlo echo sabría que la niña se despide triste cada día porque no quiere ir a esas clases.

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Otro tipo de extraescolares son las de conciliacion. Como los horarios laborales -en el caso de tenerlos- en este país son imposibles a los padres no nos queda otro remedio que tirar de cuidadoras, abuelos, o actividades complementarias al horario escolar.

Yo me quedaría con la tercera opción. Actividades divertidas que le apetezcan al niño. Simplemente diversión y creatividad por placer pero, no quiero engañar a nadie, también tengo que conciliar.

¿Qué tipo de padre eres tu? ¿Qué actividades eliges para tus hijos?